martes, 7 de febrero de 2012
Flor de Lino.
Deshojaba noches esperando en vano que le diera un beso,
pero yo soñaba con el beso grande de la tierra en celo.
Flor de Lino,
qué raro destino
truncaba un camino
de linos en flor...
Deshojaba noches cuando la esperaba por aquel sendero,
llena de vergüenza, como los muchachos con un traje nuevo:
¡cuántas cosas que se fueron,
y hoy regresan siempre por la siempre noche de mi soledad!
Yo la vi florecer como el lino
de un campo argentino maduro de sol...
¡Si la hubiera llegado a entender
ya tendría en mi rancho el amor!
Yo la vi florecer, pero un día,
¡mandinga la huella que me la llevó!
Flor de Lino se fue
y el hoy que el campo está en flor
¡ah malhaya! me falta su amor.
Hay una tranquera por donde el recuerdo vuelve a la querencia,
que el remordimiento de no haberla amado siempre deja abierta:
Flor de Lino,
te veo en la estrella
que alumbra la huella
de mi soledad...
Deshojaba noches cuando me esperaba como yo la espero,
lleno de esperanzas, como un gaucho pobre cuando llega al pueblo,
flor de ausencia, tu recuerdo
me persigue siempre por la siempre noche de mi soledad...
pero yo soñaba con el beso grande de la tierra en celo.
Flor de Lino,
qué raro destino
truncaba un camino
de linos en flor...
Deshojaba noches cuando la esperaba por aquel sendero,
llena de vergüenza, como los muchachos con un traje nuevo:
¡cuántas cosas que se fueron,
y hoy regresan siempre por la siempre noche de mi soledad!
Yo la vi florecer como el lino
de un campo argentino maduro de sol...
¡Si la hubiera llegado a entender
ya tendría en mi rancho el amor!
Yo la vi florecer, pero un día,
¡mandinga la huella que me la llevó!
Flor de Lino se fue
y el hoy que el campo está en flor
¡ah malhaya! me falta su amor.
Hay una tranquera por donde el recuerdo vuelve a la querencia,
que el remordimiento de no haberla amado siempre deja abierta:
Flor de Lino,
te veo en la estrella
que alumbra la huella
de mi soledad...
Deshojaba noches cuando me esperaba como yo la espero,
lleno de esperanzas, como un gaucho pobre cuando llega al pueblo,
flor de ausencia, tu recuerdo
me persigue siempre por la siempre noche de mi soledad...
lunes, 6 de febrero de 2012
Es algo así como si la seguridad fuera una escalera, que cuanto más alto se llega, uno más seguro está de todo y de sí mismo. Sin que importe, lo que no debe importar.
Pero hay momentos en la escala donde uno se detiene a contemplar, desde lo alto, el camino que ha hecho y los momentos que rescata. Los recuerdos que vienen y se van como las olas, casi como antiguos fósiles. Al fin y al cabo, de ahí empiezan a surgir ramas de melancolía transitoria. Y es ahí, justo en ese punto donde uno se pone a revisar la memoria como cuadernos viejos, de donde salen preguntas y respira otra parte del cuerpo.
Y fue ahí, donde me puse a pensar sin más relatos, el por qué de una distancia inconclusa. Dame un cierre para que lo abroche a certeza. Decime hola y decime chau, pero no te quedes en mi mente como presencia que sigue sin continuar. Hablame para despedirte, así yo podré irme de viaje sin la meleta de la duda.
Pero hay momentos en la escala donde uno se detiene a contemplar, desde lo alto, el camino que ha hecho y los momentos que rescata. Los recuerdos que vienen y se van como las olas, casi como antiguos fósiles. Al fin y al cabo, de ahí empiezan a surgir ramas de melancolía transitoria. Y es ahí, justo en ese punto donde uno se pone a revisar la memoria como cuadernos viejos, de donde salen preguntas y respira otra parte del cuerpo.
Y fue ahí, donde me puse a pensar sin más relatos, el por qué de una distancia inconclusa. Dame un cierre para que lo abroche a certeza. Decime hola y decime chau, pero no te quedes en mi mente como presencia que sigue sin continuar. Hablame para despedirte, así yo podré irme de viaje sin la meleta de la duda.
domingo, 5 de febrero de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro.
Un día voy a volar cual golondrina y en forma de diamante.
Y cuando ese día llegue voy a respirar bosque sureño y silencio
norteño. Si un día me encontrás con las alas rellenas de almíbar
es que sólo me estuve mojando en la dulce poesía de la eternidad
y sola construí una vida a puro vuelvo. En la pura nube de hielo.
Y cuando ese día llegue voy a respirar bosque sureño y silencio
norteño. Si un día me encontrás con las alas rellenas de almíbar
es que sólo me estuve mojando en la dulce poesía de la eternidad
y sola construí una vida a puro vuelvo. En la pura nube de hielo.
viernes, 3 de febrero de 2012
No, nunca la abandones, puentes amarillos.
Se sacó los hombros, canalizó todo su esfuerzo y rabia en un desenlace trágico, apuntó con su orquesta de veneno al pudor del hombre sanguinario, y retorció el intestino de todos aquellos que la miraban. Presuntuosa, emigró a donde esos hombre no fueran capaces de verla y les pidió perdón, irónica y maltratada. Reía sin sabor a nada, con olor a porquería de grifo, y sacudía las lentejuelas que Dios le había concedido.
Pero Dios no existía. Sin embargo lo avergonzó frente a toda la humanidad y se sacó la piel, destornilló su ira y se desnudo cruel y completamente. "Acá tenes" dijo, mientras se sinceraba con una mirada tan oscura y penetrante como la del mismismo universo.
Dios, que no era mas que influencia humanitaria, cultural, histórica y retórica de la época y por ende, de sus propia cabeza, no meneó ni siquiera la nuca. Por que claro, era sólo el universo ante ella, mujer de espaldas de cobre que había nacido en un vejestorio y sólo había convivido con historias de barro, preguntándose qué carajo era la Biblia y por qué Freud repartía datos en un psicoanálisis que abarcaba la mente humana, cuando la gente debería tomarlo como estudio y no cómo forma de convivir consigo misma. Indagándose y llorando frente a los prostíbulos que almacenaban las miradas de los hombres que la había visto crecer o cruzar la calle. Era más hermosa que el viento pero su alma estaba sucia de escremento humanitario.
"Dejá a la vida en paz porquería de fantasía".
Ella, cruzó el puente amarillo que construyó con su propia mente y cuando miró atrás dijo abiertamente: "carajo, o estoy en el cielo o soy la muerte que la imaginación no se animó a buscar"
Pero Dios no existía. Sin embargo lo avergonzó frente a toda la humanidad y se sacó la piel, destornilló su ira y se desnudo cruel y completamente. "Acá tenes" dijo, mientras se sinceraba con una mirada tan oscura y penetrante como la del mismismo universo.
Dios, que no era mas que influencia humanitaria, cultural, histórica y retórica de la época y por ende, de sus propia cabeza, no meneó ni siquiera la nuca. Por que claro, era sólo el universo ante ella, mujer de espaldas de cobre que había nacido en un vejestorio y sólo había convivido con historias de barro, preguntándose qué carajo era la Biblia y por qué Freud repartía datos en un psicoanálisis que abarcaba la mente humana, cuando la gente debería tomarlo como estudio y no cómo forma de convivir consigo misma. Indagándose y llorando frente a los prostíbulos que almacenaban las miradas de los hombres que la había visto crecer o cruzar la calle. Era más hermosa que el viento pero su alma estaba sucia de escremento humanitario.
"Dejá a la vida en paz porquería de fantasía".
Ella, cruzó el puente amarillo que construyó con su propia mente y cuando miró atrás dijo abiertamente: "carajo, o estoy en el cielo o soy la muerte que la imaginación no se animó a buscar"
jueves, 2 de febrero de 2012
Arrayán.
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